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Qué es Solana: una guía que empieza desde cero

Qué es Solana y cómo funciona, contado sin dar nada por sabido: la red, la moneda SOL, para qué se usa de verdad y los riesgos, sin adornos.

11 min de lectura J Tools Editorial
Un rastro de luz ámbar brillante avanza por delante de varios rastros rojos más apagados sobre un fondo casi negro

Quizá la palabra salió en una cena. Quizá estaba en un titular, o en un vídeo que daba por hecho que ya sabías de qué iba. En cualquier caso buscaste el término y te devolvieron gráficos, vocabulario de iniciados y opiniones a gritos que apuntan en direcciones opuestas.

Esta guía va por el camino lento. Qué es Solana se construye aquí desde abajo, sin dar por sabido nada, con imágenes de la vida diaria. Dentro de diez minutos tendrás una idea clara.

Primero los cimientos: qué es una blockchain

Solana es una blockchain, así que esa palabra hay que desarmarla antes que ninguna otra.

Imagina un barrio que lleva un cuaderno grande con las cuentas de todos: "Ana envió 100 euros a Marcos", línea tras línea. En la vida normal ese cuaderno lo lleva un banco, y te toca confiar en que escribe con honradez. Una blockchain resuelve lo mismo de otra manera. Miles de personas guardan cada una una copia idéntica en su propio ordenador, repartidas por el mundo, y cuando se añade una línea nueva todas las copias la registran en el mismo instante.

Ese diseño trae una consecuencia grande. Nadie puede arrancar una página a escondidas ni reescribir una entrada vieja. Quien lo intentara se quedaría con una copia que ya no cuadra con las otras miles, y la manipulación saldría a la luz en segundos. Tampoco hay nadie en una sede central con el original; la honradez del registro la sostiene la propia multitud.

El nombre viene de cómo se añaden las entradas: los registros llegan en paquetes llamados bloques, y cada bloque se encadena al anterior. Una cadena de bloques. Bitcoin, lanzado en 2009, fue la primera versión que funcionó de esta idea. Desde entonces se han construido cientos de cuadernos compartidos, cada uno afinado para un objetivo distinto, y Solana es uno de ellos.

Un cuaderno grande abierto en el centro de una mesa redonda oscura, rodeado por un anillo de libros abiertos más pequeños con la misma luz cálida

Entonces qué es Solana exactamente

Solana es uno de esos cuadernos compartidos, diseñado alrededor de dos promesas: muy rápido y muy barato. Salió en marzo de 2020. Su fundador, Anatoly Yakovenko, pasó años como ingeniero en Qualcomm, la empresa detrás de muchos de los chips que llevan los móviles.

Las cifras de velocidad llaman la atención. En uso real Solana registra miles de transacciones por segundo, y un pago suele confirmarse muy por debajo del segundo, estirándose a unos pocos en los momentos de más tráfico. Como contraste, una transferencia bancaria internacional cuesta de 10 a 50 dólares y tarda días en llegar. En Solana el dinero llega antes de que hayas cambiado de pestaña.

En el coste la diferencia se vuelve casi cómica. Una comisión típica de Solana es una fracción de céntimo, más o menos entre 0,0005 y 0,01 dólares según el tráfico. Muevas 5 dólares o 5.000, la comisión apenas se nota. El suelo por debajo es una comisión base de 5.000 lamports por firma, que detalla la documentación de comisiones de Solana.

El secreto de la velocidad cabe en una frase: Solana usa un método propio de sellado de tiempo que permite a los ordenadores de la red ponerse de acuerdo sobre el orden de las transacciones sin esperarse unos a otros. Puedes pasar años sin necesitar más detalle que eso. El efecto diario es simple: no esperas.

Para qué sirve la moneda SOL

Solana es la red; SOL es la moneda de esa red. La gente las mezcla constantemente. Piénsalo como la diferencia entre un país y su divisa.

SOL es el billete de autobús de esta red. Cada acción que haces en ella, enviar dinero o intercambiar dentro de una app, cuesta una comisión pequeña, y esa comisión se paga en SOL. Sin billete no hay viaje.

El segundo trabajo es el staking. La palabra suena técnica; la idea es sencilla. Prestas tu SOL a los ordenadores que hacen funcionar la red, ayudas a mantenerla segura y a cambio ganas un rendimiento pequeño. Hay quien lo compara con una cuenta de ahorro con intereses, con una diferencia: el rendimiento sale de la propia red y no de un banco, y la tasa se mueve con las condiciones.

SOL también se negocia en el mercado abierto como cualquier otro criptoactivo, y por valor total en circulación está entre los diez mayores. Trata cualquier cifra impresa en un artículo como una fotografía con fecha, útil para hacerse una idea de la escala y nada más, y consulta una fuente en vivo para el número de hoy.

Qué hace a Solana distinta

Poner las tres redes más conocidas una al lado de otra hace que encaje el cuadro. Las tres descansan sobre la misma idea del cuaderno compartido, afinadas para trabajos distintos.

BitcoinEthereumSolana
Pensada paraGuardar valor, lo que llaman "oro digital"La primera red grande sobre la que se podían construir appsTransacciones diarias rápidas y baratas
VelocidadUna transacción entra en el registro cada 10 minutos aproximadamenteSe procesa en segundos; la liquidación completa lleva minutosLa mayoría confirma por debajo del segundo
Comisión típicaA menudo unos pocos dólaresMedida en dólares durante los picosUna fracción de céntimo
Fuerza reconocidaEl historial más largo, el mayor reconocimientoLa comunidad de desarrolladores más grandeVelocidad y coste casi nulo

No leas la tabla como un marcador. Bitcoin funciona como una caja fuerte, Ethereum como un taller enorme, Solana como una autopista rápida. Cuál es "la mejor" depende de qué quieras hacer.

Qué hace la gente de verdad en Solana

Una autopista vacía no le sirve a nadie; el tráfico es lo que le da valor. Hoy corren miles de apps sobre Solana. En cristiano, esto es lo que las llena:

  • Enviar dinero. Puedes mover dinero a alguien del otro lado del planeta en segundos y por menos de un céntimo.
  • Intercambiar tokens. Token es el nombre genérico de cualquier moneda digital que vive en una de estas redes. Apps como Jupiter y Raydium funcionan como una casa de cambio digital: entregas un token y sales con otro, en el acto. El nombre de la categoría es DEX, y qué es de verdad un exchange descentralizado tiene su propia lectura corta.
  • Comprar y vender NFTs. Un NFT es un coleccionable digital, un registro que prueba que una imagen o un objeto concreto es tuyo. En los mercados de Solana cambian de manos a diario.
  • Jugar. Los juegos donde los objetos pertenecen de verdad al jugador corren sobre esta red.
  • Cobrar. Visa ha probado Solana para liquidar algunos pagos entre bastidores, y las tiendas de Shopify pueden aceptar pagos con Solana Pay.

Cuando nombres como Visa y Shopify eligen una red para sus experimentos, esa red ha dejado atrás el terreno del hobby.

Vista aérea de un pueblo diminuto de casas iluminadas en cálido sobre suelo oscuro, con una única calle brillante que lo cruza en diagonal

La parte honesta: los riesgos

Todo lo anterior suena reluciente. La otra cara merece la misma luz.

Los precios se mueven con fuerza. SOL cotizaba alrededor de 260 dólares en noviembre de 2021. En diciembre de 2022 había caído por debajo de 10. Luego se recuperó, pero ese viaje enseña la lección entera: los precios cripto no se comportan como el saldo de una cuenta de ahorro. Perder el noventa por ciento del valor de una moneda en un año ha pasado, aquí, en memoria reciente.

Las estafas siguen a la multitud. Toda tecnología popular atrae impostores. Webs falsas, apps clonadas, mensajes de desconocidos que prometen duplicar tu dinero. No conectar la billetera a sitios desconocidos y escribir las direcciones a mano cuentan como higiene básica. Hay una forma que conviene conocer por su nombre antes de comprar nada: el token honeypot que no puedes vender.

El historial de la propia red. Solana sufrió varias caídas en 2021 y 2022, algunas de horas, durante las cuales no pasaba ninguna transacción. El trabajo de ingeniería posterior ha endurecido bastante la red, y las caídas han quedado en buena medida en el pasado. Aun así, decir "nunca se cae" sería exagerado.

Este artículo es divulgativo; nada de lo que hay aquí es consejo de inversión. Los criptoactivos pueden perder valor. Y la regla por encima de todas las demás: no compartas nunca la frase de recuperación de tu billetera, la lista de palabras que puede volver a abrirla, con nadie. Ninguna web, ningún "equipo de soporte", ninguna excepción.

Dar un primer paso seguro

Si tu curiosidad sobrevivió a la sección de riesgos, el primer paso concreto es una billetera. Una billetera cripto se parece a la app del banco que llevas en el móvil, con una diferencia estructural: la llave la guardas tú y no un banco. Phantom es la más conocida del lado de Solana; es gratuita y se configura en unos minutos. Si prefieres compararla antes con la otra opción habitual, existe una comparativa entre Phantom y Solflare.

Durante la configuración recibes una frase de recuperación, de 12 a 24 palabras que pueden volver a abrir tu billetera en cualquier otro dispositivo. Quien conozca esas palabras controla el dinero, y punto. Escríbelas en papel, guarda el papel en un sitio seguro y resiste la tentación de fotografiarlo.

Tres hábitos cubren casi todo el peligro restante. Guarda en marcadores las direcciones reales de los sitios que uses, porque los anuncios de búsqueda a veces llevan a copias falsas. Lee lo que dice la pantalla antes de aprobar nada. Mantén las cantidades pequeñas mientras aprendes.

Para tu primer experimento usa una cantidad pequeña que puedas perder del todo. Una transferencia de 10 dólares enseña más que cien páginas de lectura.

Qué cambia cuando pasas de leer a hacer

Leer sobre una red te lleva hasta cierto punto. Cinco minutos haciendo cosas enseñan el resto, y el orden importa menos de lo que parece siempre que respetes uno: primero la billetera, luego una cantidad pequeña de SOL, y solo después cualquier cosa que implique aprobar una transacción.

La primera transferencia es el momento en que la idea deja de ser abstracta. Mandas un par de dólares a una segunda billetera tuya y lo ves llegar antes de soltar el ratón. Ese segundo explica la diferencia con una transferencia bancaria mejor que cualquier tabla.

Después llega el primer intercambio, y ahí aparece la única palabra rara que casi todo el mundo se encuentra: algunas apps piden SOL envuelto en lugar de SOL normal. Es el mismo valor en una forma que ciertos programas saben manejar, y se convierte en los dos sentidos. Saber que la palabra existe te ahorra un minuto de confusión más adelante.

Y una advertencia sobre el orden mental. Muchos empiezan al revés: compran un token del que alguien habló en un chat y luego intentan entender qué compraron. Mirar antes quién tiene ese token cambia por completo la decisión. Si tres billeteras concentran la mayor parte del suministro, una sola venta hunde el precio.

Qué es J Tools

El blog que estás leyendo pertenece a j.tools, una plataforma que reúne más de 40 operaciones de Solana en un solo sitio: crear tokens, intercambiar, gestionar billeteras, analizar quién tiene qué. Todo corre en tu navegador, y las llaves de tu billetera siguen siendo tuyas todo el rato.

Hacia donde tire tu curiosidad hay una puerta: la herramienta de intercambio de tokens en un clic para cambiar un token por otro, la herramienta paso a paso para crear un token si quieres probar con un token de comunidad propio, el generador de billeteras nuevas para abrir una billetera limpia con seguridad, y la herramienta de snapshot de holders para ver exactamente quién tiene un token concreto.

Puede que hoy no necesites ninguna. Saber dónde están ya es suficiente.

Preguntas frecuentes de quien empieza

¿Para qué se usa la moneda SOL?

Para tres cosas. Paga la comisión pequeña de cada acción que haces, se puede poner en staking para ayudar a asegurar la red y ganar un rendimiento, y se negocia en los mercados como cualquier otro criptoactivo. Sin algo de SOL en la billetera no funciona nada más en la red, porque no hay con qué pagar la comisión.

¿Es Solana una buena primera blockchain para aprender?

Para la mayoría, sí. Unas comisiones tan pequeñas que apenas se notan permiten equivocarse barato, y las confirmaciones casi instantáneas hacen que la causa y el efecto se sigan con facilidad. Aprender en una red donde un toque equivocado cuesta dólares en comisiones es un aula más dura.

¿Hace falta dinero para probar Solana?

Un poco, pero muy poco. Necesitas algo de SOL para cubrir las comisiones, y esas comisiones son una fracción de céntimo cada una. Mucha gente aprende el bucle básico entero, billetera, transferencia e intercambio, con unos pocos dólares en total. Mantén las primeras cantidades tan pequeñas que perderlo todo no duela.

Si Solana tiene que caber en una frase: una red de registro compartido donde las comisiones se redondean a cero, las confirmaciones tardan segundos y ya corren miles de aplicaciones. Guarda esta página en marcadores; cuando aparezcan preguntas nuevas, ya sabes dónde empiezan las respuestas.

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J Tools Editorial

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